Las noticias de los telediarios son de chiste si no fuera porque son una tragedia. Enciendes la pantalla después de acostar a los niños y te asaltan titulares escabrosos e imágenes que dan ganas de salir huyendo. ¿En qué mundo vivimos? ¿De verdad criamos a nuestros hijos en él pretendiendo que sean personas felices, plenas y buenas con el prójimo con semejante entorno? ¿Podemos cambiarlo o nos desmoralizamos de por vida? ¿Nos dan lo que queremos, sangre y vísceras? ¿De verdad es lo que queremos? Las noticias nos asaltan, insensibilizan, aturden. Pero es que no me cuadra, no vivo en los mundos de Yupi, pero la realidad que me rodea es distinta a lo que reflejan las noticias. Estoy rodeada de madres amorosas, padres divertidos, compañeros de trabajo que se ayudan, desconocidos que se tienden puentes... Y sin embargo, las noticias son para morirse de la risa y el disgusto a la vez.
Gurús de sectas que se creen dios y fumados de ayaguasca se tiran a las mujeres del grupo, amenazándolas con tener que matar al posible hijo que nazca de la unión (por ser políticamente correctos) porque dicen que de esas cópulas nacerá el anticristo... Y va la mujer y efectivamente mata a su hijo. Que dejando de lado el absurdo del discurso de la secta, si ese es el resultado de las relaciones sexuales, ¿porqué el supuesto dios no se abstiene? ¿O porqué no usa condones? ¿Y en caso de embarazo, antes de tener al niño para matarlo recién nacido, porque no abortar desde el inicio? Lo sé, es buscarle lógica al absurdo, pero es que me supera el entendimiento.
Y esta noticia viene justo después de la tragedia en Bangladesh. O sea, que el propietario de una fábrica que se cae a pedazos recibe la orden expresa de cerrarla y evacuar a todo el mundo porque tiene unas grietas por las que cabe un brazo. Pero la ignora y poco rato después la desgracia anunciada ocurre. Y parece que al dicho ricachón indio no le pesan las muertes a juzgar por el poco caso que hace de las protestas masivas de sus trabajadores que no hace mucho también vivieron otra desgracia, un incendio en que murieron un centenar de trabajadores (o trabajadoras, muy probablemente, y es más que asumible que menores). Y la cuestión es, ¿nos pesan a nosotros esas muertes? Después de todo varias firmas de ropa europeas, españolas incluidas, han admitido que parte de su surtido se hacía en estas fábricas.
Y seguimos... Hambre en el mundo, tragedias, guerra... De pronto una noticia sobre el tiempo con grandes titulares como "hace frío en invierno", "cuidado con el sol en verano", "cuando hace calor en verano los españoles vamos a la playa"... Para amenizar, supongo, o para limpiar, como los sorbetes de limón entre los platos de las bodas que te empachan por encima de lo que un estómago puede soportar.
Vuelta a la cruda realidad. Una mujer roba a hombres ancianos que están muy desmejorados (los selecciona por su poca movilidad debido a la edad o que han sufrido un ictus, por ejemplo), y lo hace metiéndoles mano sin consentimiento y robándoles lo poco que tienen.
En fin, nada nuevo. Pero la verdad, a veces no entiendo lo mucho que se ven los telediarios con lo deprimentes que son. A mi me hacen perder un poco la fe en la humanidad, casi tanto como los comentarios que dejan muchos anónimos en las noticas de los diarios en versión online. Pero luego me digo que no, me niego a creer que el mundo es sólo lo que nos muestra la agenda informativa y los comentarios de quienes tienen tiempo para decir cualquier sandez (con todo el respeto). Porque creo en la bondad, estoy rodeada de gente que se ayuda, de gente que enfrenta el día a día con sonrisas, que intenta educar a sus hijos en valores, que luchan contra la injusticia como y donde pueden, que, como yo, no reconocen el mundo que muestran los telediarios y la prensa ni los debates agoreros de la radio.
Lo que está claro es que yo voy a seguir con mi dieta de noticias, ver el telediario un par de veces por semana complementado con el interesante timeline de Twitter, leer la blogs a los que estoy suscrita, ojear los periódicos en el bar a la hora del café, cazar al vuelo titulares en las conversaciones de metro, comentar el día con la pareja al volver a casa y escuchar la radio de vez en cuando es suficiente para estar al día y no morir en el intento.
viernes, 26 de abril de 2013
martes, 23 de abril de 2013
Rosas y libros, la felicidad de la sencillez
Sant Jordi es en Catalunya un día mágico. Se respira felicidad en el ambiente y se consigue con gestos sencillos como comprar un libro para dedicarlo y rosas para las personas queridas. Quizá soy una romántica y me sale la vena de escritora que sueña con tener su libro publicado entre esos montones de palabras que se apilan engalanando la calle de fiesta. Y se me junta con la vena no confesada de amante de los gestos de cariño. Pero aunque mi juicio esté viciado, me parece percibir objetivamente sonrisas, paseos de la mano, besos y amor por todas partes.
Sant Jordi fue todo un descubrimiento como catalana adoptada. Un día te levantas y en la esquina de tu casa ha florecido un puesto de rosas bien empaquetadas. La gitana y la estudiante de instituto comparten esquina codo con codo y empiezas el día con su sonrisa invitándote a comprar una rosa. Un poco más allá, una carpa con los últimos best-sellers, una mesa con los libros de segunda mano que hace tiempo que nadie lee por si a cambio se consigue algún eurillo para tal o cuál asociación.
Entras en el metro y algún chico más arreglado de lo normal sostiene su rosa con pudor de enamorado principiante. Algún jefe o compañero de oficina blande varias rosas con orgullo sabiendo que hará felices a las chicas de la oficina.
Sales se nuevo a la calle para ir a trabajar y la ciudad se ha transformado. Sonríes a pesar de ir a trabajar pensando cuanto te gustaría que fuera festivo para detenerte con parsimonia a hojear todos esos libros que te están llamando. En una esquina, un niño disfrazado de Sant Jordi le dice a una extrajera: "No vas a disfrutar de este maravilloso día con una bonita rosa?". Menudo pillín, la señora mira a su alrededor alucinada.
Y en la oficina te regalan una rosa. Tu pareja te envía mensajes cursis que te encantan. Quedáis para ir a medio día a comprar los libros porque como norma igualitaria, en casa, hay libros y rosas para todo el mundo. Te llegan correos y whatsapps con rosas, felicitas en Twitter...
Y todo fluye. Cuando sales a la calle las prisas de la ciudad han desaparecido milagrosamente. Y vuelves a pensar que Sant Jordi es una fiesta fantástica, sencilla, llena de pequeños gestos, mucho mejor que San Valentín, dónde vas a parar, un gran ejemplo de la felicidad que encontramos en las pequeñas cosas.
Sant Jordi fue todo un descubrimiento como catalana adoptada. Un día te levantas y en la esquina de tu casa ha florecido un puesto de rosas bien empaquetadas. La gitana y la estudiante de instituto comparten esquina codo con codo y empiezas el día con su sonrisa invitándote a comprar una rosa. Un poco más allá, una carpa con los últimos best-sellers, una mesa con los libros de segunda mano que hace tiempo que nadie lee por si a cambio se consigue algún eurillo para tal o cuál asociación.
Entras en el metro y algún chico más arreglado de lo normal sostiene su rosa con pudor de enamorado principiante. Algún jefe o compañero de oficina blande varias rosas con orgullo sabiendo que hará felices a las chicas de la oficina.
Sales se nuevo a la calle para ir a trabajar y la ciudad se ha transformado. Sonríes a pesar de ir a trabajar pensando cuanto te gustaría que fuera festivo para detenerte con parsimonia a hojear todos esos libros que te están llamando. En una esquina, un niño disfrazado de Sant Jordi le dice a una extrajera: "No vas a disfrutar de este maravilloso día con una bonita rosa?". Menudo pillín, la señora mira a su alrededor alucinada.
Y en la oficina te regalan una rosa. Tu pareja te envía mensajes cursis que te encantan. Quedáis para ir a medio día a comprar los libros porque como norma igualitaria, en casa, hay libros y rosas para todo el mundo. Te llegan correos y whatsapps con rosas, felicitas en Twitter...
Y todo fluye. Cuando sales a la calle las prisas de la ciudad han desaparecido milagrosamente. Y vuelves a pensar que Sant Jordi es una fiesta fantástica, sencilla, llena de pequeños gestos, mucho mejor que San Valentín, dónde vas a parar, un gran ejemplo de la felicidad que encontramos en las pequeñas cosas.
jueves, 4 de abril de 2013
Cómo el contenido pierde valor sin una estrategia detrás
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Si el contenido es el rey, necesitas una reina: la estrategia
El contenido lo es todo. Es el rey de Internet. ¿Te suenan estas frases grandilocuentes? Pues nada más cierto. El contenido es quién te posiciona orgánicamente si es fiable, original, constante, o como dicen en dospuntocerolandia, “si aporta valor”. Es quién hace tus páginas, tus blogs y tus redes sociales atractivas para tus seguidores porque es tu mensaje, el reflejo de tu personalidad y tu filosofía, es tu modo de llegar, de comunicarte, de establecer contacto. O, por el contrario, es quién tiene el poder de hundirte en la miseria de los que sufren un vacío de seguidores, son relegados a las últimas páginas del buscador y castigados por las nuevas normas del SEO, o los que padecen desagradecidos unfollow. Y si el contenido es el rey, necesitas una reina: la estrategia de contenidos.
Yo es que soy un single, ¿de verdad necesito a la estrategia como reina?
Tienes derecho a ir por libre sin casarte con nadie, pero lo siento, sí necesitas una estrategia si quieres conseguir tus objetivos. Seas una gran empresa, una PYME o alguien que quiere llegar lejos, tan lejos como te hayas fijado, con tu personal branding. La estrategia que ha de reinarte ha de tener que ver con lo que quieres conseguir, tus plazos, las reacciones que quieres en respuesta a tus contenidos.
Una estrategia de Social Media no tiene hoy día sentido sin un plan para tus contenidos. Una Digital Content Strategy es un plan de comunicación on- line con un foco central en lo que vas a decir, a quién, cómo, y sobretodo, para qué.
Tendrás que responder muchas preguntas que iremos desgranando con el tiempo. Te adelantamos algunas, te darás cuenta que necesitas sentarte a pensar seriamente antes de escribir nada, automatizar reenvíos o empezar a compartir cualquier cosa que caiga en tus manos. Ahí van algunos puntos para que reflexiones:
- Qué quieres transmitir, qué mensaje.
- De qué temas quieres hablar, compartir y debatir.
- Qué valores están intrínsecos.
- Qué nivel de experiencia o know how deseas reflejar.
- A quién te diriges.
- Cómo quieres dirigirte a tu público.
- Cómo vas a llegar a tu público, a través de qué canales, en qué forma, cuándo o cada cuánto.
- Cómo deseas interactuar y qué nivel de interacción persigues…
Todo lo anterior tiene que ver con el contenido que vas a generar o compartir, el que vas a seleccionar como válido e incluso el que vas a descartar por repetitivo, poco fiable, obvio o por cualquier otro estándar de calidad que te hayas marcado para el contenido que ha de acompañar tu andadura en el mundo 2.0. Sobra decir que tu estrategia de contenidos digital ha de estar perfectamente alineada con tu plan de comunicación y marketing global. No tendría sentido que en la globosfera actuaras y pensaras diferente a cómo lo haces en la vida real.
Pero, ¿quién es especialista del contenido?
Viendo el trabajo que se avecina te has puesto a temblar, tienes claro que te hace falta un alguien o un equipo con muchos alguien que sepa qué hacer: la estrategia, generar contenido, filtrarlo, compartirlo, generar y gestionar debates en la comunidad, cuidar de tu reputación y tu imagen, alinear la publicidad con los contenidos, viralizarlos…
Muchos son los perfiles que están surgiendo o se están reinventado entorno al contenido 2.0 en los últimos tiempos, todos especializados en un punto importante de la gestión o la creación del mismo. Desde el blogger que se especializa en escribir sobre un tema concreto y tiene sus seguidores fieles, pasando por el periodista 2.0 que domina cómo redactar para la web, hasta el ahora tan de moda content curator, a caballo entre un periodista y un documentalista. El curador de contenido, como explican en “Cinco trabajos que nacieron en la era de internet” de Antonio Fernández Nays, publicado en BBC Mundo, es un “experto en la ubicación de contenidos interesantes de otros sitios; procesa o reescribe esos materiales, los organiza y los refiere a la audiencia”. Pero hay muchos más profesionales que tienen que ver con el contenido: el especialista en marketing de contenido, los gestores dereputación 2.0, los que se ocupan de la usabilidad y la arquitectura de la información, los que tienen en cuenta laexperiencia de usuario, los que saben cómo socializar el contenido, el community manager, el social media strategist que se ocupará de tu reina la estrategia para poner orden…
Y ante este amplio abanico de profesionales del contenido, ¿no queda claro que hace falta una línea guía, una estrategia de hacia dónde dirigirnos? Inauguramos esta sección de artículos para aclararnos en este amplio mundo del CONTENIDO, la ESTRATEGIA y el SOCIAL MEDIA en mayúsculas que esperamos os aportará ideas, reflexiones, acciones y, porqué no, debate. Ya lo decíamos al principio, el contenido lo es todo, es el rey, y necesita a su reina la estrategia para saber hacia dónde dirigir sus pasos.
martes, 2 de abril de 2013
Qué es el engagement en redes sociales
¿Qué es el engagement? Esa métrica escurridiza
El engagement es una de las principales métricas de monitorización de redes sociales que se utilizan para saber si una estrategia en social media está siendo o no todo lo exitosa que esperábamos en nuesto plan 2.0. En síntesis es un indicador del grado de éxito de nuestras estrategias de contenido, de nuestra habilidad de activar los procesos de comunicación de los fans, involucrándolos a participar activamente, y finalmente de generar viralidad mediante los contenidos. Pero, ¿qué es el engagement?
La traducción literal del inglés, “compromiso” sería quizá demasiado pues incluye en la definición que da la RAE la “obligación contraída”. Así que no se trata de ser novios, como en la fotografía que ilustra este post. Y en redes sociales, precisamente, el engagement que se persigue ha de ser voluntario y hecho con ganas. Sostienen enBloguismo que en marketing social “sería algo así como la acción de generar un vínculo “emocional” entre nosotros y nuestro seguidor”. Esa es la esencia del social media, generar vínculo, compartir, conversar. El incremento de las ventas, ya llegará. Pero si no estás consiguiendo conectar con tu comunidad, ¿te has planteado porqué estás en redes sociales?
La fórmula mágica
¿Y cómo calculamos esas interacciones de nuestra comunidad con nuestros perfiles en Facebook, Twitter, Youtube, Linkedin y todo el abanico de redes sociales? ¿Existe una lista de indicadores única y una fórmula mágica para calcular el engagement? Si, existe la fórmula y la tenemos en nuestra herramienta de Analisis SocialWin Analytics. Pero cada red social tiene sus trucos y sus maneras de funcionar y es evidente que no podemos calcular del mismo modo la vinculación en Facebook o en Twitter. Se precisa una formula especifica y una algoritmo de calculo diseñado adrede para cada plataforma social.
Con la presentación del “Informe de auditoría en redes sociales 2013: sector automoción” que presentaremos el martes de la semana que viene, SocialWin daremos a conocer mejor la herramienta de análisis que hemos desarrollado para calcular el engagement de Facebook, Twitter y Youtube. El caso de las empresas del sector de la automoción es un buen ejemplo para ver cómo no por tener más fans en la fanpage se tiene mayor engagement. Que no por escribir miles de tuits conseguimos tener una comunidad que nos apoya en Twitter. Y que en Youtube la calidad prima por encima de la cantidad.
Pero nos estamos adelantando, el análisis en profundidad de los datos y las matizaciones a los cálculos llegará en breve con #InformeAuto. De momento, lo que nos interesa saber es que para saber el engagement de Facebook deberemos estar atentos a la relación de fans totales con fans activos en nuestra página. Para la monitorización de Twitter, necesitaremos fijarnos en la cantidad de followers que tenemos y en el esfuerzo en número de tuits que nos ha costado llegar hasta ahí. Mientras que para la monitorización de Youtube habremos de mirar el promedio de reproducciones que tenemos respecto a las totales, teniendo en cuenta el número el total de video subidos al canal.
Cariño, tenemos que hablar
Calcular en engagement nos dará una visión más acertada del rendimiento de nuestros diferentes perfiles en redes sociales, y lo que es más importante, nos permitirá redefinir el plan social media, los KPI’s de redes sociales que usamos y la estrategia de contenidos que seguimos. ¿Está funcionando tu marketing de contenidos? ¿Te salen a cuenta las promociones y los concursos que lanzas? ¿Has acertado con el número de mensajes que lanzas?
La monitorización del engagement (entre otras cosas) a través del método SocialWin te lo dirá. Será como esa temida frase en las relaciones de “cariño, tenemos que hablar”. Y no tendrás la excusa del “yo no sabía” porque ya tendrás los datos ante ti. Pero no te preocupes, en este caso siempre estarás a tiempo de cambiar para que tu relación con tu comunidad vaya como la seda.
Crédito de las fotografía de la pareja: Anne Ruthmann via photopin cc
Crédito de las fotografía de la pareja: Anne Ruthmann via photopin cc
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