viernes, 28 de septiembre de 2012

3 claves del balance profesional: Saber, querer, poder


Sestayle.it. Más en Pinterest
"Cuéntame algo de ti, ¿quién eres?", lanzó a bocajarro Joanna Mazurkiewcz nada más empezar la sesión sobre el balance profesional. La tarde en "Ocúpate", el evento que Infojobs organizó en Barcelona el pasado 20 de septiembre se presentaba intensa. Quién hubiera venido a aclarar todas sus dudas iba a irse a casa cargado de importantes preguntas, ¡sorpresa, bienvenidos al momento de "cocínate un futuro" y "sé el protagonista de tu propio cambio". 

Las preguntas para definirse a uno mismo, en el trabajo, en intereses, para saber definir las propias habilidades y competencias y, como objetivo, encaminarse a conseguir el futuro profesional deseado, ¡el trabajo, en definitiva!, se sucedían. Claro que todos hemos pensado alguna vez, de uno u otro modo, qué queremos ser "de mayores" y hemos escrito cientos de currículums y cartas de presentación buscando ese o aquel empleo. Pero sólo una pequeña parte ha reflexionado a fondo y con una visión integral sobre el qué somos, qué queremos ser, si podemos llegar a serlo y cómo, a través de qué camino. ¿Cuántos han hecho un plan de márketing de su propio futuro, cuántos lo han seguido y cuántos lo han ido revisando en función de los imprevistos de la vida o de los resultados del ROI personal? Son los que se han preocupado de gestionar conscientemente su marca personal, o los que han hecho balance profesional. El resto, tenemos deberes, y son IMPORTANTES para nosotros.

¿Qué responder? Tenemos que presentarnos con algo de orden. Hemos de estructurar qué queremos decir y el balance profesional sirve para que sepamos qué contestar.
¿Por dónde empiezo mi balance? 

Primer paso: SABER

Se trata de saber presentar qué habilidades y conocimientos tenemos. Hemos de reflexionar sobre nuestra formación, experiencias, logros y errores. Sí, los logros y errores dan información de nuestras competencias, esa palabra tan de moda pero tan esencial para saber cómo trabajamos y si encajamos con una empresa o no.

Tómate tu tiempo para pensar, pero no tanto que las respuestas no sean las verdaderas. Déjate fluir y sé sincero. Bien, contesta:

  1. ¿Quién eres? 
  2. Defínete con tres adjetivos. 
  3. ¿Cuáles son tus puntos fuertes, y débiles
  4. Cuéntame alguna situación de la que estás orgulloso, tus logros.
  5. ¿Qué es lo que puedes aportar a la empresa? 
  6. ¿Has cometido algún error en tu experiencia profesional? ¿Qué has aprendido de ello? De hecho, lo importante no es tanto que hayas cometido el error, que eso es humano y quién diga que no se ha equivocado nunca miente como un villano. Lo esencial es que hayas extraído un aprendizaje y que no se repita ese error.
  7. ¿Por qué piensas que deberíamos seleccionarte a tí y no a otra persona? Aquí hablaremos de nuestras competencias, por ejemplo. Hemos de seleccionar las que tengan valor añadido para la empresa que pretendemos que nos escoja, y que sean, preferentemente, distintivas de todas aquellas personas que se van a presentar a la misma oferta laboral. Piénsalo. Si eres periodista, se presupone que tienes un buen dominio de lenguaje, ¿no? Es más, si puedes, no lo digas, demuéstralo. Piensa cómo vas a demostrarlo. 
  8. Cuéntame una situación conflictiva que hayas vivido en tu trabajo y cómo la has gestionado. O lo que es lo mismo, vamos a ver si de verdad trabajas en equipo, eres empático o te relacionas bien con la gente. O si eres un líder, crítico, o poco problemático.


El mensaje estaba claro: "A la hora de buscar trabajo hay que tener claro el OBJETIVO". Pero para ello nos hemos de conocer a nosotros mismos.  Y hemos de escoger tres o cuatro cosas de todo aquello que hemos realizado hasta ahora y con las que queremos continuar trabajando. Para perfiles de "señorita para todo", "viva la polivancia en estado puro" y "me gusta casi todo" es una decisión compleja pero necesaria, porque si apuntamos a todas parte es difícil focalizar en un objetivo real. Por eso, hemos de ordenar todo lo que hemos hecho hasta ahora, qué quiero ahora mismo y qué quiero en el futuro, qué puedo hacer ahora mismo y qué podré hacer en el futuro.

Segundo paso del balance: querer. 

Lo sé, con seis millones de parados lo que queremos queda diluido por la necesidad de sentirse útil o tener un sueldo para subsistir, por el miedo que atenaza todas nuestras acciones en este contexto pesimista de crisis. La tentación de enviar currículums a diestro y a siniestro con un solo clic es grande... pero improductiva en la mayoría de los casos, y decisiones llenas de infelicidad en otros muchos. La tentación de quedarse asentado en un trabajo en que no nos sentimos es aún más enorme, ¡error!

"QUERER" es pensar en nuestros intereses, valores y motivaciones. Si nuestros valores no encajan con los de la empresa (que suelen estar explicitados en las páginas web), seguramente no somos adecuados a la empresa. Pero, lo que es más importante, la empresa no es adecuada para nosotros.

Vuelve a concentrarte. Pregunta:
  1. ¿Con quién me gustaría trabajar?
  2. ¿Qué me gusta hacer? Si no estamos realmente interesados en un puesto, se va a notar en nuestra actitud en la entrevista. 
  3. ¿En qué tipo de empresas me siento más a gusto? Multinacionales con muchos trabajadores y alta competitividad, familiares en que todos se conocen, dónde pueda progresar, dónde esté tranquilo, dónde me guíen o me dejen a mi aire...


Tercer paso: todo esto está muy bien, pero ¿puedo?

Bueno, es verdad. Aunque sepamos quiénes somos y quiénes queremos ser y lo queramos con todas nuestras fuerzas, ¡con el mercado hemos topado! 

¿Existe mi perfil profesional en el mercado?
Es evidente que no vivimos en una burbuja y que el mercado tiene sus necesidades y características. Tómate el tiempo de investigar qué tipo de perfiles se demandan más que tengan que ver con lo que quieres obtener, qué se pide, qué se ofrece a cambio. En Barcelona Activa, por ejemplo, encontrarás un completo listado de empleos, sus descripciones de tareas y de requisitos y ejemplos de ofertas laborales actuales a través de diferentes portales como Infojobs o Infoempleo.

Hemos de estar preparados para asumir que quizá nuestro saber y nuestro querer no se corresponde con lo que se puede hacer hoy día en el mercado laboral. Entonces habremos de reorientar nuestro objetivo, aunque sea a medio plazo. Sí, a largo plazo podemos seguir soñando y trabajando para que algún día sea un futuro real. De ahí la estrategia: fórmate si te hace falta, haz prácticas o voluntariado de lo que quieres llegar a ser para coger experiencia, trabaja en sitios que aunque no sean tu ideal sí estén orientados en la línea de tu querer.

Mi línea de actuación: continuidad, cambio o ruptura con mi pasado. 

Una vez hecha la reflexión y el análisis, podremos establecer un objetivo y una línea de actuación para conseguirlo. Según lo que busco, la línea a seguir será una u otra.
  1. Si busco CONTINUIDAD en las tareas que ya hacía, mi mensaje se basará en el pasado, la formación, la experiencia, la motivación y los conocimientos. Mi estrategia de búsqueda será ser visible en el mercado. 
  2. Si busco un CAMBIO mi mensaje se basará en el presente, las competencias, la motivación y la experiencia (parcial). Mi estrategia de búsqueda será gestionar contactos y hacer autocandidaturas a las empresas en las que quiero trabajar (aunque no sé si hay lugar para mí). 
  3. Si en cambio buscamos una RUPTURA con lo que hemos desarrollado anteriormente, el camino será más largo y complejo, pero posible. El mensaje se basará sobretodo en el futuro, la motivación y las competencias. Mi estrategia de búsqueda será optar por la gestión de contactos. 

¿Eso es todo?

Sí, ¿te parece poco? Si has hecho tu balance correctamente, y te has marcado una buena estrategia de marca personal, tendrás como resultado:

  1.  Un mensaje de presentación.
  2. Respuestas para tener éxito en la entrevista laboral.
  3. Un mapa de alternativas profesionales y una ruta de actuación.

Venga, imprímete este artículo y empieza a estrujarte. ¿Ya tienes trabajo? Bueno, eso no es lo esencial, lo importante es si estás dónde quieres estar y si vas encaminado a dónde querrás estar. ¿Sí? Enhorabuena, tú puedes descansar, aunque estate atento por si los vientos cambian y has de reorientarte. El resto, ¡al toro!

** Información complementaria: 


4 comentarios:

Coworking & Business Place dijo...

Muy interesante, de principio a fin. Es cierto que antes de ponernos a hacer nada tenemos que centrarnos en qué es lo que queremos. A veces, descubrimos que no contamos con tanto conocimiento como el que pensábamos y eso resulta frustrate. Pero el conocimiento, los puntos claros de qué queremos y las posibilidades de llevarlo a cabo son, como bien dices, las 3 claves del balance profesional. Un saludo y muchas gracias por el post.
@Coworking_Place
http://www.facebook.com/pages/Coworking-Business-Place/276882789079953?ref=tn_tnmn

Celia Ramón Wyser dijo...

Aunque un poco tarde, muchas gracias por tu comentario, Coworking. Es cierto que al analizar a veces descubrimos que no somos tan estupendos como queremos vender, se trata de ser sinceros con uno mismo porque si no la cosa no funciona. Pero también es verdad que muchas veces nos minusvaloramos, no tanto en formación, de la que tenemos títulos, pero sí de habilidades y competencias, de lo que hemos aprendido de las experiencias pasadas y de los errores cometidos o los éxitos logrados. Al pararnos a pensar y analizar, descubriremos mucho material con el que trabajar. Y por suerte, después del análisis y la reflexión llega la hora de la planificación, que es inspiradora, y de la acción, que genera un movimiento imparable si de verdad hemos dado en el clavo de cuál queremos que sea nuestro futuro. De todos modos, nadie ha dicho que fuera a ser fácil. A mí no me lo parece.

Julio Pérez dijo...

Excelente post. La planificación es previa a la acción. Salu2!

Celia Ramón Wyser dijo...

Gracias Julio. Lo cierto es que los talleres y conferencias del evento que organizó Infojobs dieron para mucho y estaban cargados de buenos consejos para el futuro (no sólo el profesional, la verdad es que los consejos sirven para la vida diaria). Hay que tomarse el tiempo de reflexionar qué queremos y hacia donde vamos y luego, ¡actuar!

Entradas recientes